domingo, 13 de septiembre de 2015

¿Por qué vivimos tan estresados?

He descubierto por qué estamos todos estresados: es imposible hacer en un día todo lo que hay que hacer en un día. Todos los días hay que comerse una manzana, y un plátano para el potasio. Todos los días hay que beberse dos litros de agua... Bueno hay gente que bebe más, todos conocemos a gente que dice que bebe cinco litros. Que digo yo que éstos no mearán, romperán aguas. A esto hay que sumar que todos los días hay que tomar un Actimel, para tener "L Casei Inmunitas", que no sabemos lo que es, pero por lo visto, si no te comes un millón y medio todos los días, ves a la gente borrosa. Todos los días hay que tomar una aspirina para prevenir los infartos y dos dedos de vino y un vaso de cerveza. Bueno, si te lo tomas todo junto, aunque te dé el infarto, ni te enteras. Todos los días hay que comer fibra, mucha fibra, cuanta más, mejor. Hasta que consigas cagar una camiseta. Y también te tienes que comer una naranja, para la vitamina C. Y un donut, si quieres tener un día redondo. Por supuesto, hay que hacer las tres comidas diarias, sin olvidarte que cada vez hay que masticar cien veces... y después lavarte los dientes. Ya sabes que después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea, después del Actimel, los dientes, después del plátano, los dientes... Así hasta que te los desgastes. No te preocupes, ahora ponen unas fundas y para desgastar una funda con un cepillo de dientes hacen falta muchos huevos. Haciendo el cálculo, sólo en comer se te van cinco horitas. Todos los días hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuna. Nos quedan tres. Curiosamente, según las estadísticas, los españoles vemos tres horas diarias la televisión. Pues ya la hemos liado. Porque todos los días hay que caminar, por lo menos media hora. Y hay que cuidar las amistades. (Porque las amistades son como una planta, hay que regarlas a diario). Y todos los días hay que estar bien informado. Así que hay que leer, por lo menos, dos periódicos para contrastar. ¿Ves? Al menos, esto lo lleva mi padre a rajatabla. Todas las mañanas se lee el As y el Marca. ¡Ah! Y no olvidemos que hay que practicar sexo todos los días, pero sin caer en la rutina, con lo cual, hay que innovar. Por cierto, te recuerdo que después de cada comida hay que lavarse los dientes. También hay que hacer las camas, y barrer y fregar, y poner la lavadora y no te digo ya si tienes perro, lo mejor es suicidarte. En fin, a mí me salen 29 horas. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias cosas a la vez. Por ejemplo, mientras te duchas, puedes abrir la boca y así vas bebiendo agua. Al mismo tiempo que te secas, puedes comerte un donut metiendo el plátano por el agujero. Y cuando salgas del baño, a la vez que caminas, puedes hacer el amor con tu pareja en la postura de la carretilla, métete una escoba por el culo y vas barriendo. Y tu pareja que vaya viendo la televisión y te lo cuenta. Te queda una mano libre: ¡llama a tus padres! ¡Y bebe vino, joder! Bebe vino...y cerveza... Por cierto ¿no te vas a apuntar a una ONG? Desde luego... qué falta de... todo.

jueves, 4 de junio de 2015

Así que...

Y es que... ¿a quién no le gustaría que todos sus deseos se cumpliesen? Esos sueños que tenemos desde que somos chiquititos... Ser enfermero, bombero, policía, maestro, juez, abogado, banquero, escritor, psicólogo, informático...
Y yo digo una cosa, si ha habido gente que ha conseguido cumplir sus sueños antes que nosotros, ¿por qué nosotros no vamos a ser capaces de ello? Sólo depende de ti y de la actitud con la que afrontes las dificultades. Si tienes problemas, busca soluciones, no pierdas el tiempo poniendo excusas. Las excusas a la basura. Sólo tienes que pensar en positivo y confiar en ti mismo, porque lo que vayas a ser en la vida, depende en gran parte de ti. Olvida lo que hagan los demás y céntrate en alcanzar pequeñas metas que te vayan acercando cada vez un poquito más a tu gran objetivo.
Los pensamientos negativos desterrados completamente, olvídate de ellos, no te ayudarán absolutamente en nada... Los pensamientos negativos sólo te desmotivarán y harán que quieras rendirte.
Así que... NEVER GIVE UP!

domingo, 14 de diciembre de 2014

No puedo vivir sin...

El Kenpo... ¿qué es para mí el Kenpo?
Pues bien, para mí el Kenpo es algo más que un arte marcial. Es una actividad que me ha enseñado muchos valores, tanto deportivos, como personales, y que nunca en mi vida me ha fallado. Siempre que he estado mal anímicamente, me he puesto el kimono y mi cinturón y me he puesto a practicarlo, en el gimnasio o en mi casa. A partir del momento en el que mi piel siente el tejido del kimono es como si mi mente desconectara de todo lo que me rodea: los ruidos, la gente, las preocupaciones... Es mi mejor forma de evadirme. Cuando estoy haciendo un kata me siento tan bien, me siento segura de mí misma, siento que nadie puede quitarme ese momento. Lo disfruto como si a un niño pequeño le regalas su juguete preferido. Cuando me falta, me siento vacía, como si una parte de mí desapareciera. Porque después de 11 años, el Kenpo forma parte de mi vida y me ha hecho ser como soy como persona.
He faltado a fiestas, he dejado de salir con amigos simplemente por el hecho de tener que entrenar por exámenes de cinturón o preparar un campeonato. Desde los 7 años sé que lo que más me llena en esta vida es el Kenpo.
Mucha gente no entiende esta pasión. Piensa que es sólo dar puñetazos y patadas al aire cuando no es así. También mucha gente cree que las artes marciales enseñan violencia, cuando es todo lo contrario. Están basadas en el respeto y la no violencia, junto con la humildad y la disciplina.
Sinceramente, no creo que haya otra disciplina deportiva que fomente tanto el respeto al rival como las artes marciales.

En definitiva, no puedo estar sin él.

viernes, 17 de octubre de 2014

El longboard

Hace 3 meses y medio aproximadamente, me fui de vacaciones a Torremolinos, y mis amigas tuvieron la genial idea de ir a Fuengirola a ver a una amiga suya. Total, que nos montamos en el autobús de después de comer y ni cortas ni perezosas nos fuimos para Fuengirola. A media tarde nos juntamos con el gremio en un parque y... ¡TATATACHÁN! Allí descubrí el longboard y el "penny". Son una especie de skateboards. El longboard es una tabla más larga y ancha que un skate normal, y las ruedas son más gruesas que te permiten derrapar para frenar y los trucks hacen que girar sea mucho más fácil que en un skate normal. Hay varias categorías: el downhill, el freeride o el dancing.
Por otro lado están los penny, que son como un minilongboard, sólo que la tabla es más pequeña y está hecha con un material de plástico muy resistente capaz de aguantar hasta 100 Kg de carga. Este tipo de "long" es más de paseo y para pasar un buen rato con los amigos por la ciudad.
Al día siguiente de haber ido a Fuengirola, volvimos a ir para ir a Decathlon porque yo quería comprarme un "penny" (yamba-oxelo) y aprovechamos para quedar con esta amiga y estar un rato con ella. Aquí empezó a picarme el gusanillo por este mundillo del longboard.
Ahora mismo, a nivel internacional, destacan, en mujeres, Valeria Kechichian y Amanda Powell.
Actualmente estoy aprendiendo a usar el yamba, y he de decir que es muy divertido, aunque al principio tengas miedo a caerte. Recomiendo a todo el mundo que lo pruebe durante unos días y quedará enganchado para siempre.

lunes, 28 de julio de 2014

Cinturón Negro 1°DAN

Hoy hace 94 días que me examiné de Cinturón Negro 1°DAN de Kenpo, que por suerte se celebró en mi ciudad, Linares. Reconozco que estaba muy nerviosa, puesto que llevaba esperando ese momento mucho tiempo. Había aproximadamente 30 kenpoístas que, al igual que yo, esperaban impacientes su turno. Los exámenes se dividieron en dos tatamis para ir más rápido y en cada uno de ellos había tres jueces evaluando.
Llegó mi turno y me puse más nerviosa aún, me tocó el tatami 2, con Jesús Olivares, Jose María Méndez y Sergio Jódar.
Tocaba la fase técnica. Empecé con mis dos combinaciones que me había preparado previamente, continué con las formas: 4a forma larga y 2a forma larga; seguí con el set básico de patadas y finalicé con las 14 técnicas que los jueces decidieron preguntarme. Hasta ahí todo bien, pero llegó el momento de la teoría y ahí ya los nervios me terminaron de rematar. Me preguntaron un concepto que a mí me sonaba de haberlo escuchado, pero no supe explicarlo. Me lo explicaron ellos y después tuve que explicar yo una técnica del programa con todos sus principios y en qué consistía cada uno de ellos.
Finalizó mi fase técnica, la cual era imprescindible aprobar para pasar a la fase de combate, y me fui para el gimnasio donde estábamos todos esperando nuestro turno y calentando. Llegué con la boca totalmente seca de los nervios, ¡estaba atacá! Me dieron una botella de agua y lo agradecí lo más grande. Gracias Jose. Pasaron unos minutos y conseguí relajarme. La mitad del examen ya estaba hecho y había que esperar a que acabaran todos su fase técnica para escuchar si estábamos aprobados y pasábamos a la siguiente y última fase o no.
Logré pasar esta fase y ahora tocaba combate. No era combate de competición, era únicamente para evaluar la estrategia de cada uno (combinaciones, timing...) Me tocó con Alba Cristina. Yo iba cagada, la verdad. Fueron 2 minutos de combate continuo en los que acabé una vez en el suelo y me comí varios puntos. Estaba deseando que se acabara...
¡Y finalmente se acabó!
Acabaron todos sus respectivos combates y formamos filas para recibir el resultado.
Nombraron a varios antes que a mí... Todos aptos...
Sonó mi nombre, levanté la mano para que vieran que estaba presente. Fueron los segundos más largos de mi vida, pero...
¡APTA!
Estaba contenta, alegre, eufórica, satisfecha, orgullosa... ¡FELIZ!
No me pude aguantar y empecé a sonreír.
Tantos años de entrenamiento, tantas tardes repitiendo una forma hasta acabar aborreciéndola, haciendo el mismo movimiento una y otra vez hasta que salía perfecto... Han merecido la pena. A partir de ese momento, soy CINTURÓN NEGRO 1°DAN DE KENPO y eso es algo que nadie me podrá quitar jamás.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Mi sueño hecho realidad.

Buenas, en esta entrada voy a escribir cómo me siento al ver que poco a poco todos mis objetivos se van cumpliendo. Tengo que darle las gracias a Malu, Enrique y Paco, por enseñarme este arte marcial que tanto amo año tras año, entrenamiento tras entrenamiento: el Kenpo Karate. Gracias Malu por ser la primera en meterme en este mundillo de las artes marciales cuando tan sólo tenía 7 años y ni siquiera yo sabía lo que me gustaba o no, y tampoco sabía lo que realmente quería. Hasta entonces, siempre había estado picoteando en todos sitios: ballet, fútbol, hockey, natación... Hasta que con 10 años, llegó el día en el que tuve que decantarme entre fútbol y Kenpo. De primeras, decidí dejar el fútbol, algo que me dolió mucho, ya que me encantaba estar constantemente con el balón en mis pies. Seguí entrenando hasta que con 12 años, decidí apuntarme a natación por problemas de espalda. Estuve tres años y la espalda mejoró. Como no podía llevarlo todo para delante, estudios, Kenpo y natación, decidí dejar la natación para poder centrarme en lo que de verdad me gustaba y con lo que disfrutaba practicándolo. En 3ºESO, me quedé sólo con el Kenpo, y ha sido una de las mejores decisiones que he tomado nunca. A día de hoy, estudio 2º de Bachillerato de Ciencias de la Salud, ya que me gustaría estudiar INEF o Fisioterapia, algo muy difícil teniendo en cuenta lo alta que está la nota de corte. Después de estar 10 años entrenando día tras día, he conseguido que mi maestro me lleve al examen de Cinturón Negro de Kenpo. ¡Voy a ir a por todas! Es algo que llevo deseando desde que empecé. Será algo... no sé... será una gran recompensa por todo mi esfuerzo durante tantos años.

domingo, 29 de septiembre de 2013

14 años después

Por fin el Atlético de Madrid ha conseguido ganarle un partido de Liga al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. ¡Le echaron muchos huevos!