jueves, 29 de octubre de 2009

El Cambio Climático Y Sus Motivos

Imagen actual de la superficie de Venus, un planeta que anteriormente se pareció en muchos aspectos a la Tierra actual.[1]

Se llama cambio climático a la modificación del clima con respecto al historial climático a una escala global o regional. Tales cambios se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etcétera. Son debidos tanto a causas naturales (Crowley & North 1988) como antropogénicas (Oreskes 2004).

El término suele usarse, de forma poco apropiada, para hacer referencia tan sólo a los cambios climáticos que suceden en el presente, utilizándolo como sinónimo de calentamiento global. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático sólo para referirse al cambio por causas humanas:

Por "cambio climático" se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables
Artículo 1, párrafo 2

Como se produce constantemente por causas naturales se lo denomina también variabilidad natural del clima. En algunos casos, para referirse al cambio de origen humano se usa también la expresión cambio climático antropogénico.

Además del calentamiento global, el cambio climático implica cambios en otras variables como las lluvias globales y sus patrones, la cobertura de nubes y todos los demás elementos del sistema atmosférico. La complejidad del problema y sus múltiples interacciones hacen que la única manera de evaluar estos cambios sea mediante el uso de modelos computacionales que simulan la física de la atmósfera y de los océanos. La naturaleza caótica de estos modelos hace que en sí tengan una alta proporción de incertidumbre (Stainforth et al. 2005)(Roe & Baker 2007), aunque eso no es óbice para que sean capaces de prever cambios significativos futuros (Schnellhuber 2008)(Knutti & Hegerl 2008) que tengan consecuencias tanto económicas (Stern 2008) como las ya observables a nivel biológico (Walther et al. 2002)(Hughes 2001).

Temperatura en la superficie terrestre al comienzo de la primavera de 2000.

El clima es un promedio, a una escala de tiempo dada, del tiempo atmosférico. Sobre el clima influyen muchos fenómenos; consecuentemente, cambios en estos fenómenos provocan cambios climáticos. Un cambio en la emisión del Sol, en la composición de la atmósfera, en la disposición de los continentes, en las corrientes marinas o en la órbita de la Tierra puede modificar la distribución de energía y el balance radiativo terrestre, alterando así profundamente el clima planetario.

Animación del mapa mundial de la temperatura media mensual del aire de la superficie.

Estas influencias se pueden clasificar en externas e internas a la Tierra. Las externas también reciben el nombre de forzamientos dado que normalmente actúan de forma sistemática sobre el clima, aunque también los hay aleatorios como es el caso de los impactos de meteoritos (astroblemas). La influencia humana sobre el clima en muchos casos se considera forzamiento externo ya que su influencia es más sistemática que caótica pero también es cierto que el Homo sapiens pertenece a la propia biosfera terrestre pudiéndose considerar también como forzamientos internos según el criterio que se use. En las causas internas se encuentran una mayoría de factores no sistemáticos o caóticos. Es en este grupo donde se encuentran los factores amplificadores y moderadores que actúan en respuesta a los cambios introduciendo una variable más al problema ya que no solo hay que tener en cuenta los factores que actúan sino también las respuestas que dichas modificaciones pueden conllevar. Por todo eso al clima se le considera un sistema complejo. Según qué tipo de factores dominen la variación del clima será sistemática o caótica. En esto depende mucho la escala de tiempo en la que se observe la variación ya que pueden quedar patrones regulares de baja frecuencia ocultos en variaciones caóticas de alta frecuencia y viceversa.

jueves, 22 de octubre de 2009

La Gripe A se alimenta de la vuelta al cole

La gripe se alimenta de la vuelta al cole. Desde hace un mes, los contagios de H1N1 en niños de cinco a 14 años no cesa de crecer. La semana del 27 de septiembre al 3 de octubre, la tasa de gripe clínica en ese grupo de edad fue de 233 casos por cada 100.000 habitantes, una tasa que para la población general se sitúa en 98,51 por 100.000, según las estimaciones de la Red de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III. La proporción de niños infectados ha crecido un 30,1% en una semana. Y, para la última, se espera que sea aún mayor. Según datos de Europa Press (que todavía no están en la web del Carlos III) la tasa ya está, en ese grupo de edad, en 251 por cada 100.000 habitantes.

La mortalidad se mantiene en niveles bajos: 0,15 por cada mil afectados

A este grupo de edad le sigue, en proporción, el de menores de cinco años, lo que confirma que son los más jóvenes los que, por biología o por condiciones del entorno -fundamentalmente la convivencia en clase- se infectan más. Por eso, desde principios de septiembre, los niños son el grupo de población más afectado por la nueva gripe. Casi uno de cada tres de los infectados son menores de 14 años. Entre los habitantes de 16 a 64 años, la tasa, sin embargo, no llega a los 80 casos por 100.000 habitantes. Y entre los de 65 años o más, no alcanza los 20, lo que confirma lo que se ha venido detectando en otros países: que los más mayores están naturalmente protegidos ante el virus porque en su infancia pasaron por una gripe causada por un patógeno similar al actual.

Sin embargo, que los niños se infecten más -como sucede en otras muchas enfermedades- no implica que la enfermedad en ellos sea más grave. La mayoría de los pacientes que están ingresados en estado grave son adultos. También lo son los fallecidos por esta enfermedad, que ya han pasado más de 250.000 personas en toda España desde que se declaró el primer caso y que ha causado 45 muertes, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad (hasta el 10 de octubre).

Además, aunque la gripe haya superado el umbral basal (60 casos por cada 100.000 habitantes) la mortalidad total en España se mantiene por debajo de lo esperado (0,15 fallecidos por cada mil afectados), lo que quiere decir que esta gripe no está contribuyendo a elevarla. La mortalidad por causas derivadas del H1N1 sigue bajando desde la semana 16. Es decir, aumentan los contagios pero no la mortalidad, un comportamiento distinto del de la gripe común, donde la gráfica de mortalidad y número de casos sigue el mismo ritmo, y alcanza un máximo entre las últimas semanas de diciembre y primeras de enero.

La nueva gripe no hace apenas diferencia por sexos. Según los datos del Carlos III el 46% son mujeres y el 54% hombres. En Europa, el país más afectado (el único que ha declarado una intensidad alta) es Irlanda.

jueves, 15 de octubre de 2009

FAMAAAA!!!!!





Fama a bailarrrrrr!!!!! Fuegoooooo!!!!! AY!!!!! ME QUEMÉ!!!

jueves, 8 de octubre de 2009

my favourite swimmer


¡Cómo nada el tío! Me encanta cómo nada. Ha conseguido 8 medallas de oro en las olimpiadas de Pekín 2008, superando así al estadounidense Mark Spitz.