domingo, 14 de diciembre de 2014

No puedo vivir sin...

El Kenpo... ¿qué es para mí el Kenpo?
Pues bien, para mí el Kenpo es algo más que un arte marcial. Es una actividad que me ha enseñado muchos valores, tanto deportivos, como personales, y que nunca en mi vida me ha fallado. Siempre que he estado mal anímicamente, me he puesto el kimono y mi cinturón y me he puesto a practicarlo, en el gimnasio o en mi casa. A partir del momento en el que mi piel siente el tejido del kimono es como si mi mente desconectara de todo lo que me rodea: los ruidos, la gente, las preocupaciones... Es mi mejor forma de evadirme. Cuando estoy haciendo un kata me siento tan bien, me siento segura de mí misma, siento que nadie puede quitarme ese momento. Lo disfruto como si a un niño pequeño le regalas su juguete preferido. Cuando me falta, me siento vacía, como si una parte de mí desapareciera. Porque después de 11 años, el Kenpo forma parte de mi vida y me ha hecho ser como soy como persona.
He faltado a fiestas, he dejado de salir con amigos simplemente por el hecho de tener que entrenar por exámenes de cinturón o preparar un campeonato. Desde los 7 años sé que lo que más me llena en esta vida es el Kenpo.
Mucha gente no entiende esta pasión. Piensa que es sólo dar puñetazos y patadas al aire cuando no es así. También mucha gente cree que las artes marciales enseñan violencia, cuando es todo lo contrario. Están basadas en el respeto y la no violencia, junto con la humildad y la disciplina.
Sinceramente, no creo que haya otra disciplina deportiva que fomente tanto el respeto al rival como las artes marciales.

En definitiva, no puedo estar sin él.

viernes, 17 de octubre de 2014

El longboard

Hace 3 meses y medio aproximadamente, me fui de vacaciones a Torremolinos, y mis amigas tuvieron la genial idea de ir a Fuengirola a ver a una amiga suya. Total, que nos montamos en el autobús de después de comer y ni cortas ni perezosas nos fuimos para Fuengirola. A media tarde nos juntamos con el gremio en un parque y... ¡TATATACHÁN! Allí descubrí el longboard y el "penny". Son una especie de skateboards. El longboard es una tabla más larga y ancha que un skate normal, y las ruedas son más gruesas que te permiten derrapar para frenar y los trucks hacen que girar sea mucho más fácil que en un skate normal. Hay varias categorías: el downhill, el freeride o el dancing.
Por otro lado están los penny, que son como un minilongboard, sólo que la tabla es más pequeña y está hecha con un material de plástico muy resistente capaz de aguantar hasta 100 Kg de carga. Este tipo de "long" es más de paseo y para pasar un buen rato con los amigos por la ciudad.
Al día siguiente de haber ido a Fuengirola, volvimos a ir para ir a Decathlon porque yo quería comprarme un "penny" (yamba-oxelo) y aprovechamos para quedar con esta amiga y estar un rato con ella. Aquí empezó a picarme el gusanillo por este mundillo del longboard.
Ahora mismo, a nivel internacional, destacan, en mujeres, Valeria Kechichian y Amanda Powell.
Actualmente estoy aprendiendo a usar el yamba, y he de decir que es muy divertido, aunque al principio tengas miedo a caerte. Recomiendo a todo el mundo que lo pruebe durante unos días y quedará enganchado para siempre.

lunes, 28 de julio de 2014

Cinturón Negro 1°DAN

Hoy hace 94 días que me examiné de Cinturón Negro 1°DAN de Kenpo, que por suerte se celebró en mi ciudad, Linares. Reconozco que estaba muy nerviosa, puesto que llevaba esperando ese momento mucho tiempo. Había aproximadamente 30 kenpoístas que, al igual que yo, esperaban impacientes su turno. Los exámenes se dividieron en dos tatamis para ir más rápido y en cada uno de ellos había tres jueces evaluando.
Llegó mi turno y me puse más nerviosa aún, me tocó el tatami 2, con Jesús Olivares, Jose María Méndez y Sergio Jódar.
Tocaba la fase técnica. Empecé con mis dos combinaciones que me había preparado previamente, continué con las formas: 4a forma larga y 2a forma larga; seguí con el set básico de patadas y finalicé con las 14 técnicas que los jueces decidieron preguntarme. Hasta ahí todo bien, pero llegó el momento de la teoría y ahí ya los nervios me terminaron de rematar. Me preguntaron un concepto que a mí me sonaba de haberlo escuchado, pero no supe explicarlo. Me lo explicaron ellos y después tuve que explicar yo una técnica del programa con todos sus principios y en qué consistía cada uno de ellos.
Finalizó mi fase técnica, la cual era imprescindible aprobar para pasar a la fase de combate, y me fui para el gimnasio donde estábamos todos esperando nuestro turno y calentando. Llegué con la boca totalmente seca de los nervios, ¡estaba atacá! Me dieron una botella de agua y lo agradecí lo más grande. Gracias Jose. Pasaron unos minutos y conseguí relajarme. La mitad del examen ya estaba hecho y había que esperar a que acabaran todos su fase técnica para escuchar si estábamos aprobados y pasábamos a la siguiente y última fase o no.
Logré pasar esta fase y ahora tocaba combate. No era combate de competición, era únicamente para evaluar la estrategia de cada uno (combinaciones, timing...) Me tocó con Alba Cristina. Yo iba cagada, la verdad. Fueron 2 minutos de combate continuo en los que acabé una vez en el suelo y me comí varios puntos. Estaba deseando que se acabara...
¡Y finalmente se acabó!
Acabaron todos sus respectivos combates y formamos filas para recibir el resultado.
Nombraron a varios antes que a mí... Todos aptos...
Sonó mi nombre, levanté la mano para que vieran que estaba presente. Fueron los segundos más largos de mi vida, pero...
¡APTA!
Estaba contenta, alegre, eufórica, satisfecha, orgullosa... ¡FELIZ!
No me pude aguantar y empecé a sonreír.
Tantos años de entrenamiento, tantas tardes repitiendo una forma hasta acabar aborreciéndola, haciendo el mismo movimiento una y otra vez hasta que salía perfecto... Han merecido la pena. A partir de ese momento, soy CINTURÓN NEGRO 1°DAN DE KENPO y eso es algo que nadie me podrá quitar jamás.