Hoy hace 94 días que me examiné de Cinturón Negro 1°DAN de Kenpo, que por suerte se celebró en mi ciudad, Linares. Reconozco que estaba muy nerviosa, puesto que llevaba esperando ese momento mucho tiempo. Había aproximadamente 30 kenpoístas que, al igual que yo, esperaban impacientes su turno. Los exámenes se dividieron en dos tatamis para ir más rápido y en cada uno de ellos había tres jueces evaluando.
Llegó mi turno y me puse más nerviosa aún, me tocó el tatami 2, con Jesús Olivares, Jose María Méndez y Sergio Jódar.
Tocaba la fase técnica. Empecé con mis dos combinaciones que me había preparado previamente, continué con las formas: 4a forma larga y 2a forma larga; seguí con el set básico de patadas y finalicé con las 14 técnicas que los jueces decidieron preguntarme. Hasta ahí todo bien, pero llegó el momento de la teoría y ahí ya los nervios me terminaron de rematar. Me preguntaron un concepto que a mí me sonaba de haberlo escuchado, pero no supe explicarlo. Me lo explicaron ellos y después tuve que explicar yo una técnica del programa con todos sus principios y en qué consistía cada uno de ellos.
Finalizó mi fase técnica, la cual era imprescindible aprobar para pasar a la fase de combate, y me fui para el gimnasio donde estábamos todos esperando nuestro turno y calentando. Llegué con la boca totalmente seca de los nervios, ¡estaba atacá! Me dieron una botella de agua y lo agradecí lo más grande. Gracias Jose. Pasaron unos minutos y conseguí relajarme. La mitad del examen ya estaba hecho y había que esperar a que acabaran todos su fase técnica para escuchar si estábamos aprobados y pasábamos a la siguiente y última fase o no.
Logré pasar esta fase y ahora tocaba combate. No era combate de competición, era únicamente para evaluar la estrategia de cada uno (combinaciones, timing...) Me tocó con Alba Cristina. Yo iba cagada, la verdad. Fueron 2 minutos de combate continuo en los que acabé una vez en el suelo y me comí varios puntos. Estaba deseando que se acabara...
¡Y finalmente se acabó!
Acabaron todos sus respectivos combates y formamos filas para recibir el resultado.
Nombraron a varios antes que a mí... Todos aptos...
Sonó mi nombre, levanté la mano para que vieran que estaba presente. Fueron los segundos más largos de mi vida, pero...
¡APTA!
Estaba contenta, alegre, eufórica, satisfecha, orgullosa... ¡FELIZ!
No me pude aguantar y empecé a sonreír.
Tantos años de entrenamiento, tantas tardes repitiendo una forma hasta acabar aborreciéndola, haciendo el mismo movimiento una y otra vez hasta que salía perfecto... Han merecido la pena. A partir de ese momento, soy CINTURÓN NEGRO 1°DAN DE KENPO y eso es algo que nadie me podrá quitar jamás.
lunes, 28 de julio de 2014
Cinturón Negro 1°DAN
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